Pegar valores en la pared no crea cultura. La cultura es lo que la gente hace cuando nadie está mirando. Y eso se forma con lo que se repite cada día.
Si todos los días la reunión empieza tarde y nadie dice nada, esa es tu cultura. Si cada semana el reporte se entrega a medias y se acepta, esa es tu cultura.
Cambiar cultura empieza por cambiar rituales: cómo empieza el día, cómo se reporta, cómo se reconoce, cómo se da feedback. Pequeños actos repetidos construyen lo que los carteles no pueden.
Un agente puede ayudar a sostener esos rituales: recordar, dar seguimiento, organizar. Pero la intención, el criterio y el ejemplo vienen del humano. La cultura siempre es, primero, decisión de las personas.
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